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Novela negra   
Novela El Nigromante
 
El Camino de la iluminación espiritual y personal
Espiritualidad
Valentín Martínez Carbajo
El sentido de la vida
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SOBRE EL SENTIDO DE LA VIDA
 
Fragmento de una carta anónima.
 
Estoy de acuerdo con usted. Su vida no ha sido fácil a un nivel socioeconómico ni en cuanto a sus relaciones. Ha sufrido usted muchísimo emocionalmente. Tanto como otros en sus mismas circunstancias.
 
No piense que va a tener, por ese motivo, un trato de favor por parte de La Vida. Si no puede soportarlo más y decide quitarse la vida, nadie le va a culpar o castigar. Ni siquiera dejará nada por hacer.
 
Sus “malas” circunstancias vitales le han dado cierta ventaja en cuando a saber el porqué de su “mala suerte”, que como ha podido comprobar se debe a su programación. A su “mala” programación.
 
¿Por qué cree que un ser tan extraordinario como el que le creó va a cometer ese tipo de fallos? Piense en la complejidad de la vida en general. Parece estar previsto hasta el más mínimo detalle para que la naturaleza sea funcional.
 
No es un fallo el que usted haya tenido una vida tan difícil. Su vida es así porque estaba programada con esa posibilidad.
 
¿Para qué? Para que tuviera la oportunidad de despertarse. Para que tuviera la oportunidad de ver lo simple e insustancial de un pretendido mundo feliz.
 
Al tener una vida como la suya se ha visto obligado a hacerse muchas preguntas para conservar la cordura. Preguntas que muy pocos se hacen a pesar de tener circunstancias tan adversas como la suya.
 
En cierto sentido es usted un ganador. Mire, como le decía, puede usted quitarse la vida y no cometería ninguna falta o error; pero le sugiero que siga caminando. Ocúpese en algo. Quizá tenga que hacer algún esfuerzo más.
 
Sea como usted es. Comprendo que pueda estar cansado. Descanse. Nadie le va a obligar a que se ponga a hacer algo ya. Recupere sus fuerzas y vuelva a empezar.
 
Hay destinos mil veces peores que el suyo. Es una verdad que se puede constatar. Comprendo que no es un consuelo e incluso que es algo cruel hacérselo ver o recordárselo; aunque, desde el principio has sido usted consciente de ello.
 
La verdad que usted conoce, la verdad a la que le han conducido sus circunstancias vitales le transciende. Hay muchas personas como usted aportando su energía al “campo”. Un campo del que no creo que, a estas alturas, pueda dudar.
 
Siga contribuyendo. Si le dijera que usted tendrá algún tipo de ventaja o premio en esta vida o en una vida posterior, no le iba a dar a usted una fuerza adicional a la que posee ahora. Además, tener más fuerza de la que tiene en este momento no le serviría de ayuda.
 
Recuerde que usted no es ningún error. Su vida no ha sido un error. Tampoco una broma cruel y, aunque otros seres (llámelos Arcontes o con cualquier otro nombre) hayan podido regocijarse o alimentarse de su dolor, no son diferentes de los que usted ya conoce entre sus congéneres humanos: aquellos que disfrutan con el dolor ajeno.
 
No me puede decir que no cuenta con más recursos emocionales y más respuestas sobre la vida que las que tienen la mayoría de las personas que le rodean.
 
El sentido de la vida no es algo grandilocuente, salvo para un infinitesimal número de personas. Su misión no es otra que superar las circunstancias y la programación que le oprimió y le limitó en su origen. Siendo producto de las influencias de su entorno. Un entorno realmente pobre y castrador.
 
Hágame caso y descanse porque ha trabajado usted duro. Vuelva a empezar y triunfe sobre las limitaciones que su destino le ha impuesto. Triunfar no significa que logre usted algo material, sino que encuentre el sosiego y la tranquilidad, que nada pueda perturbarle ya, a pesar de que la tormenta disfrute con su carrusel de rayos y truenos.
De autor desconocido.