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Versos de amor profano, poesía gay   
Novela El Nigromante
 
El Camino de la iluminación espiritual y personal
Versos de amor profano
Valentín Martínez
Aquel atardecer calmado
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Aquel atardecer calmado
Aquel atardecer calmado

AQUEL ATARDECER CALMADO
 
 
Dejó caer su íntima prenda distraído,

a contraluz de aquel atardecer calmado.

Su desnudez fluía como el río

con su perfil en sombras ensalzado.
 

Al fondo del salón, con la mirada,

bebí de sus contornos amorosos:

vientos que han agitado la ensenada

donde los juncos salen del reposo.
 

Pausado acariciaba con su mano

un tesoro de miel y de ambrosía.

Sus pies fueron llevándole a mi lado

para fundir su boca con la mía.
 

Con un lento placer me despojaba

de la ligera ropa que escondía

la fuerza del bastión que devoraba

rindiendo con sus besos pleitesía.
 

Más suaves movimientos ha trazado,

que dominan mi piel más sinuosa,

que más dulce perder no habré encontrado

ni esclavo con un alma más dichosa.
 

Tendido en el tapiz que cubre el suelo

con la noche cayendo en la ventana,

con su pecho brillando con el fuego,

con mis labios cubriendo su mirada.
 

Qué lento caminar el de mi mano

desde su corazón hasta la cima

donde sus bucles forman el rellano

donde se yergue el faro que me guía.
 
 Recitado por el autor