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Ser Gay. Dejé unas notas para ti.   
Novela El Nigromante
 
El Camino de la iluminación espiritual y personal
Dejé unas notas para ti
Valentín Martínez
2.- ¿Qué es ser homosexual?
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¿Qué es ser homosexual?

En uno de eso foros que existen en Internet encontré esta pregunta de un muchacho dolido y desesperanzado por las opiniones contradictorias que decía haber leído buscando respuesta a sus propios impulsos vitales. Hace un tiempo leí una definición tan simple, tan clara y tan verdadera, al mismo tiempo, que resonó en mí corazón con una fuerza que me atrevería a calificar incluso de sanadora:
 
Ser homosexual es ser un hombre, al que le gusta ser hombre y a quien le gustan los hombres.
 
El mismo concepto se podría aplicar a una lesbiana que sería una mujer, a la que le gusta ser mujer y a quien le gustan las mujeres.
Querría dejar claro, aunque creo haberme ya manifestado en este extremo, que este libro no es un tratado de sociología o psicología, sino que está basado en mi experiencia personal como hombre homosexual, por lo que difícilmente voy a poder profundizar en el mundo de la mujer lesbiana ya que no tengo suficientes referencias. No obstante, los temas que voy a tratar son de carácter general y conciernen a ambos sexos por igual por lo que espero que sirvan, de igual manera, a unos y a otros; del mismo modo que a los hombres y mujeres heterosexuales que tengan o puedan tener hijos con este tipo de orientación o simplemente les interese el tema.
 
La definición de homosexual que he reseñado, aun siendo tan aparentemente sencilla, no resulta tan fácil de ver; sobre todo cuando aún te estás formando y las ideas que manejas son irremediablemente de “segunda mano”. En general hasta que no hemos alcanzado cierta madurez mental o intelectual, no nos cuestionamos lo que los adultos nos dicen sobre lo que es la vida y el mundo, sobre lo que está bien o está mal o sobre lo que se supone, en el caso que nos ocupa, ser homosexual o heterosexual. Recuerdo que la información que me llegó durante mi adolescencia sobre lo que se suponía que era un maricón, estaba plagada de tópicos e ideas totalmente peregrinas en las que se afirmaba que ser homosexual era desear y sentir como una mujer, de ahí que muchos gais, sin ningún otro tipo de referencia adoptaran ya fuera en el lenguaje o en su forma de actuar un afeminamiento artificioso que nada tenía que ver, intrínsecamente, con la orientación sexual. No digo que no existan gais en quienes el afeminamiento o la “pluma”, como coloquialmente se llama, forme parte de su personalidad, pero a estas alturas de mi vida creo que, en su mayor parte, esa forma de conducta es totalmente cultural y adoptada como un artificio debido a una identificación con el tópico que igualaba homosexualidad a femineidad lo mismo que lesbianismo a masculinidad.
 
Desgraciadamente estos tópicos no forman parte únicamente de quienes se encuentran a pie de la calle. Recuerdo una conversación con un psiquiatra que mantenía la teoría de que a medida que uno iba aceptando su homosexualidad se iba feminizando; al parecer también sucedía lo mismo con las mujeres, aunque en este caso se masculinizaban.
 
Afortunadamente, por aquella época, había conocido a suficientes homosexuales como para saber, de primera mano, que aquella apreciación era totalmente falsa y que ser homosexual ni te feminizaba, ni te aportaba una sensibilidad especial, ni gustos que te diferenciaran sustancialmente de cualquier otro hombre que no lo fuera. Un gay podía ser tan bruto como el que más, tan zafio como el mayor de los ignorantes y con menos sensibilidad que una hoja de papel de lija. Naturalmente, puede darse un comportamiento afeminado sin que se trate de una influencia meramente cultural, pues dentro del grupo mayoritario de los heterosexuales también los hay sensibles y afeminados sin que su orientación sexual esté dirigida hacia los de su propio sexo. Lo mismo podríamos decir de las mujeres en el otro sentido.

Quiero que quede bien claro que no estoy condenando a quienes no muestren un tipo de conducta totalmente masculina, sólo digo que no es una característica general de los homosexuales; de la misma forma que una conducta totalmente masculina tampoco es una característica absoluta entre los heterosexuales.
Esto que hoy en día parece tan obvio, cuando yo despertaba a mi sexualidad, era algo totalmente oscuro y estoy seguro de que, en muchos lugares del mundo, donde la información aún está revestida por la ignorancia, aún muchos hombres y mujeres enloquecen, como de algún modo lo hice yo, al pensar que dentro de ellos podrían encontrarse dormidas esas propensiones que los “instruidos” del momento presuponían.
 
Salvo en los casos de transexualidad, los valores de la masculinidad están ligados al hombre independientemente de su orientación sexual. Como decía la definición de homosexual, con la que me siento totalmente identificado: un homosexual es un hombre al que le gusta ser hombre; en consecuencia, se siente identificado tanto con los valores culturales que se atribuyen tradicionalmente al hombre, como por ejemplo puedan ser la audacia, la fortaleza, la valentía, etc. Así como con aquellos otros que puedan ser consustanciales o intrínsecos a su género masculino.
 
Creo que, para algunas personas, ser militar, deportista o un profesional de trabajos que impliquen fortaleza física, que entrañen algún tipo de riesgo para la vida o necesiten de un temperamento frio o especial, no pueden ser compatibles con la homosexualidad y es porque todavía piensan que la orientación sexual trastoca los valores masculinos o nos disocia de ellos.
Afortunadamente, gracias sobre todo a Internet, hoy en día la imagen que se da del homosexual difiere notablemente de los tópicos que se daban en tiempos de nuestros abuelos; aunque los avances sociales y culturales en algunas partes de nuestro mundo aún se encuentre muy lejos de llegar a ellos.
 
Para terminar con este apartado transcribo una de las preguntas que, para mi sorpresa, apareció en mi grupo de facebook, y que me motivó a escribir estas notas. También transcribo la respuesta que di:
Hola amigos, soy de Argentina, ¿qué es la homosexualidad?, ¿dónde puedo encontrar información acerca de lo que realmente es la homosexualidad?, gracias. ¡Es que muchas corrientes están a favor o en contra, y eso realmente me confunde y deprime!
 
Esta fue mi respuesta:
 
La homosexualidad es un modo de manifestar la afectividad y la sexualidad entre los seres humanos. Los homosexuales no somos renglones torcidos de Dios (si es que crees en él) o de la naturaleza; si no una de las múltiples formas en las que "escribe". Ser homosexual no es mejor ni peor que ser heterosexual. El problema está en que muchas personas se creen con derecho a juzgar a otras por el simple hecho de estar en mayoría (un 10% oficial de homosexuales frente a un 90% de heterosexuales, según las estadísticas) y como consecuencia de esos juicios, muchos de nosotros sufrimos de forma gratuita. Busca información entre quienes sienten como tú y toma de ella lo que te sirva para sentirte libre. Estoy seguro que con el tiempo tendrás tu propia opinión y no necesitarás a nadie que te confirme en ella. Un abrazo.
 
Pues bien, yo siento como ese amigo argentino y como otros españoles y de multitud de razas y países que han estado perdidos en un momento u otro de su vida en relación a su orientación sexual. Visto que todos nos formulamos los mismos interrogantes y que encontramos información contradictoria sobre el tema, quiero aportar lo que yo descubrí a lo largo de mi vida y compartir los recursos que utilicé para sentirme bien conmigo mismo y las respuestas que les di a mis propias preguntas.
 
Fragmento del libro "Dejé unas notas para ti".
Nota del autor. Aunque el libro está editado iré publicando aquí algunos de sus capítulos, como este, por si a alguna persona que no puede comprar el libro le puede servir.